DICE EL ÁRBOL

Tu que pasas y levantas contra mi tu brazo, antes de hacerme daño mírame bien. Soy el calor de tu hogar en las largas y frías noches de invierno. Soy la sombra amiga que te refresca contra los rigores del sol. Mis frutos sacian tu hambre y calman tu sed. Soy la viga que soporta el techo de tu casa, la tabla de que esta hecha la mesa y la cama en que duermes y descansas. Soy el mango de tus útiles de trabajo y la puerta de tu casa.

Cuando naces, tu cuna es de mi madera y cuando mueras tu ataúd lo será también y te acompañaré al seno de la tierra.
Soy paño de bordar y flor de belleza. Si me amas como merezco, defiéndeme de los insensatos.
Hazme respetar: soy el árbol

 

Homenaje a Domingo Faustino Sarmiento en el 50 aniversario de su muerte 1888-11 de septiembre de 1938
Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires Plaza Lavalle