"La Asociación Soriana para la Defensa y Estudio de la Naturaleza" (ASDEN ante el Sr. Presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero comparece y como mejor en derecho proceda

EXPONE

Recibimos su escrito de fecha de registro 23-10-2007 y seguimos sin enterarnos.

Cuando solicitamos la “paralización cautelar del Proyecto”, según reconocen Uds, en su escrito de 23-10-2007, no queremos decir paralizar “la Ley”. Queremos que Uds reconozcan que se han confundido en los planos topográficos de las “Normas de Explotación de Cuerda del Pozo” en el área señalada en el plano 1.

Según nos indican Uds, la empresa INYPSA ha realizado recientemente unas comprobaciones de esta área y esta se ratifica en la topografía cuestionada, según nos indican y queda patente en la composición que se remite (plano 2) donde se superpone su nueva cartografía a nuestro plano fotográfico, donde se puede comprobar que es la misma que tenían anteriormente (plano 1).

Su error queda ratificado cuando recibimos en un CD las curvas de nivel recientemente elaboradas por esta empresa y las superponemos, georeferenciadas, sobre la fotografía aérea, donde se aprecian con precisión los arroyos existentes (planos 2, 3 y 4).

Los arroyos siguen circulando cuesta arriba.

Se acompaña plano topográfico del Soto de Garray, elaborado por la Junta de Castilla y León para el proyecto de la Ciudad del Medio Ambiente (CMA) (plano 5), donde se han retintado en azul, tanto el arroyo de la Vega que atraviesa el Soto por el norte, como otro paralelo de más corto recorrido al sur del anterior, ambos íntegramente en el área denominada por Eugenio Sanz Pérez y Javier Martínez Gil como “llanura de inundación”.

Se han elegido unos puntos de altimetría en el cauce de los arroyos, denominados con números en el primero y letras en el segundo. Se han elaborado unos perfiles con la altimetría indicada en el cauce del arroyo de la Vega. Tiene su punto más alto en la cota 1014,95 (denominado 2) y desde aquí sigue una línea descendente hasta cerca de su desembocadura al Duero, donde la cota es 1009,04 (punto 18).

Según los planos facilitados por la Confederación y entregados como correctos para la elaboración del proyecto de La Ciudad del Medio Ambiente (CMA), el área inundable en periodo de 50 años, llega desde el punto 1 hasta el 5 y desde el 18 hasta un punto entre los denominados 11 y 12 en el plano.

Si la avenida de agua en este periodo (50 años) llega a la cota 1014,23 (5) (línea verde), no se concibe que desde este punto hasta el 12, a la cota 1011,16, el cauce discurra seco, cuando la pendiente es constante y descendente según se ve en el perfil.

Recurriendo nuevamente a los planos 1, 3 y 4, podemos apreciar que le arroyo de la Vega tiene un ascenso constante, contra corriente desde el punto 2 (plano 4) a la cota 1016,00 hasta el 9 a la cota 1019,50, pese a que en el plano 7 vemos reflejada la corriente de agua en dirección contraria a la que correspondería si las curvas de nivel estuviesen correctas. Esto queda también indicado con flechas azules en el plano 4.

Igual sucede con el perfil del arroyo paralelo al de la Vega, que nace en el punto A (cota 1016.25) (plano 4), según se aprecia perfectamente en la fotografía aérea y discurre hacia el este, pasando por el punto D a la cota de 1017,25 en sentido ascendente, cuando en el plano 7 se ven las flechas azules que indican la dirección de la corriente en sentido contrario al perfil topográfico, lógicamente, en sentido descendente.

Su reconocimiento de este error, repetido reiteradamente por esta Asociación y constatado, en los topográficos elaborados por la empresa IMPRODES en 1994 (plano 1)  y INYPSA en 2007 (planos 3 y 4), llevaría implícito un error en las áreas inundables definidas en el plano 8 y ello ocasionaría que la Ciudad del Medio Ambiente (CMA) debería adaptarse a los resultados derivados de esta revisión, consecuencia del reconocimiento de su grave error.

Podríamos estar en el caso de que en 1994 a la empresa IMPRODES y en el año 2007 a INYPSA, se les este abonando unos trabajos en el Soto de Garray con errores graves y manifiestos en su ejecución. Pudiendo generar responsabilidades personales hacia los funcionarios que recepcionaron el estudio y autorizaron el abono de los fondos previstos para este.

Uds. dicen en su escrito que nuestro plano está muy simplificado, pero lo fundamental son los perfiles topográficos y estos son perfectos e inequívocamente interpretables por cualquier técnico.

 

Cuestionan los posicionamientos de los hidrogeólogos en cuanto a zonas inundables en periodo de 500 años.

a)      D. Eugenio Sanz Pérez define el área como “llanura de inundación” desde el mismos cauce del río, y el colindante al norte como “terraza” en la página 130 de su libro.

En la página 133 dice textualmente: “Llanura de inundación: llanura susceptible de inundarse…”.

b)      D. Javier Martínez Gil en su informe recurre al principio de “precaución”.

Define tres niveles: llanura de inundación, terraza baja y terraza más alta. A continuación indica que una parte significativa de la “zona edificable” está ubicada en “plena llanura de inundación”. Seguidamente indica que “la llanura de inundación presenta huellas evidentes de la actividad reciente del río”.

            El principio de precaución nos dice que cuando algo puede pasar, deben tomarse todas las medidas preventivas previas para que no suceda. Esto no se hizo en Biescas ni en otros muchos lugares, lo cual todos los años ocasiona muertes por causa de ríos fuera de cauce.

            Este verano han sido frecuentes las inundaciones en España. Soria es una zona que no se escapa. Le vale su falta de población, no obstante, y a modo de ejemplo, podemos enumerar algunos casos:

            1997 desde Salduero hasta Garray (norte y centro de la provincia).

            2004 cuenca del Jalón (sur de la provincia).

            2005 Tierras Altas (noreste de la provincia).

            2006 Agreda (este de la provincia), Almazán (centro de la provincia), Campo de Gómara (sureste de la provincia), Velilla de la Sierra (centro de la provincia).

            2007 Soria capital..

            Según se puede comprobar a través de la prensa local, estas inundaciones supusieron daños en infraestructuras (carreteras y ferrocarril), fincas de labor por arrastres y acumulación de agua y en bienes inmuebles por inundación de viviendas

 

De acuerdo con nuestra reiterada solicitud, uds. nos mandan copia del “Proyecto LINDE Alto Duero-Fase II (Avance)”, fechado en abril de 2007, correspondiente al tramo comprendido entre la presa del Campillo de Buitrago y la confluencia del Duero con el río Merdancho.

            En el viene a decir que en el tema de inundabilidad, se manejan dos hipótesis (plano 9):

-        La 2 que corresponde con la delimitación que anteriormente se hizo pública y es la fijada en el proyecto de la CMA.

-        La 1, que corresponde a una menor superficie inundable.

            Esto queda reflejado en el plano adjunto como número 8.

            Por el principio de precaución, debería manejarse únicamente aquella que comprenda un área mayor de inundación, dado que estamos hablando de “hipótesis”.

            En el último punto de las conclusiones, recomiendan la colocación de escolleras al rellenar las pozas resultantes de la antigua extracción de gravas. Si la CMA se encuentra a más de 150 m (plano 8), en el punto más próximo a las graveras y entre 400 y 700 m. del río, ¿para qué las escolleras si no hay ninguna posibilidad de inundación?.

 

            Nos mandan un CD con las curvas de nivel, pero no figura ninguna cota de altimetría. Hemos tenido que deducirlas de otros documentos gráficos  aportados por ustedes, como son: plano 6 con indicación de sección del terreno (plano 10), perfiles topográfico (plano 11) y resultados calculo hidrográfico (plano 12).

            En el documento que Uds. nos han aportado, figuran dos planos:

-     Estudio geomorfológico e Hidráulico-Soto de Garray (plano 7).

-     Estudio Hidráulico Ciudad del Medio Ambiente (ver plano 9).

            En el 9 figura, a lapicero en el original de Uds., una indicación de perfil que recorre diagonalmente el Soto de Garray y no nos ha sido aportado.

 

            Uds. nos indican en la segunda página de su escrito de fecha 23-10-07, que una alegación suficientemente motivada debería demostrar que los estudios realizados son incorrectos”.

            Por todo lo dicho en este escrito y otros anteriores, queda patente que reiteradamente se están Uds. ratificando en una documentación gráfica con errores muy graves que anulan totalmente los objetivos del proyecto LINDE.

            El 8 de noviembre de 2006, tres ingenieros de la CHD, visitaron el Soto de Garray en compañía de miembros de esta Asociación para ver “in situ” los errores topográficos de la cartografía de la CHD. Verbalmente reconocieron que las curvas de nivel no correspondían con el terreno que estábamos pisando, pese a ello Uds. siguen negando la evidencia de manera reiterada.

            Consideramos que estamos ante un caso donde funcionarios públicos podrían estar dictando una resolución que podría causar graves daños a personas y bienes, al faltar a la veracidad de sus decisiones, habiendo documentación que contradice gravemente sus resoluciones.

            Consideramos que, por el bien de todos, deberíamos realizar una nueva visita al Soto, ambas partes a la vez, Uds. y nosotros, y sobre el terreno analizar toda la cartografía disponible por ambas partes.

            Por todo ello, esta Asociación:

SOLICITA

            Que se nos convoque a una reunión, mejor en el Soto de Garray que en un despacho, donde con responsables de la CHD podamos llegar a una solución definitiva.

 

Soria 16 de abril de 2008