LA RESPONSABILIDAD DE LA EUTROFIZACIÓN DE LA CUERDA DEL POZO

 

Hace bien la alcaldesa en responsabilizar de la eutrofización a los vertidos de aguas residuales de la zona de Pinares, pues lo son, en buena parte. Ahora bien, la responsabilidad última de los vertidos, por ley, es de los municipios. Quizá ahorrando un poco de dinero de los festejos y aproximando el precio del recibo del agua a sus costes reales, tal cual se hace en los países civilizados y recomiendan todos los expertos, ya hace tiempo que habría depuradoras que funcionasen bien. Pero el problema es que eso quita muchos votos. Por otra parte ¿para qué depurar si cuesta dinero y nunca hay sanciones por verter porquería al río? Y ahí es dónde la CHD ha sido históricamente incapaz de controlar el problema. Y mientras no haya sanciones casi nadie se preocupará de que las depuradoras funcionen bien. Así de claro.

Porque prácticamente nunca ha habido controles ni sanciones por vertidos de aguas residuales urbanas en los pueblos, con la excepción de San Leonardo, cuya corporación, de distinto signo político cuando se impuso la sanción, no aceptaba hacer la depuradora donde le ordenaban.

Pero, sin olvidar que la responsabilidad de las aguas residuales urbanas es municipal, no está nada mal que el organismo que sea (fondos europeos, Diputación, Junta o CHD) construya depuradoras, si no fuera porque en muchos pueblos se fomenta la actitud de que “si no nos lo hacen nosotros tampoco lo hacemos porque total no pasa nada”.

El caso es que las depuradoras de la zona de Pinares están planteadas desde hace décadas. La antepenúltima vez que pareció que iba en serio fue hacia 1993, cuando se iba a declarar el Espacio Natural Sierra de Urbión, que en esta Soria tan sostenible sigue sin estar declarado. Algún político local vinculó luego la construcción de las depuradoras a la realización del Plan Hidrológico Nacional ¿Qué tendrá que ver el trasvase del Ebro con que no vayan excrementos al Duero desde su nacimiento? Así que años y años de porquería en el río han conseguido que gran parte de los sorianos de la capital tengamos que comprar agua embotellada. ¡Toma ya desarrollo sostenible y ejemplo mundial!

En fin, que ha habido mucho tiempo para criticar la inhibición de la CHD, tanto para controlar los vertidos como para construir las depuradoras, pero es precisamente ahora, que ha cambiado el gobierno, cuando se arremete contra ella. ¡Y mira que han tenido años para hacerlo antes!

Por primera vez en España tenemos una ministra de Medio Ambiente que intenta preocuparse del medio ambiente y eso se refleja en otra actitud en relación con la gestión del agua en España y con las Confederaciones Hidrográficas, que dependen del Ministerio de Medio Ambiente. ¿Será posible mantener las estructuras de las Confederaciones Hidrográficas y promover el cambio hacia una nueva cultura del agua?¿Resistirán el asedio político y los ataques de aquellos cuyos privilegios se verán afectados?¿Se atreverán a sancionar los vertidos contaminantes, cuando eso supone multar a la mayoría de los pueblos de la provincia? Veremos, porque de momento hemos visto poco.

Miremos ahora las aguas de la ciudad de Soria, por ese poético río Duero que se quiere acercar a los ciudadanos y nos parece muy bien, aunque a veces es mejor no mirar. Si vamos en canoa desde Soto Playa y no nos toca ningún vertido sangriento del matadero municipal, cuando pasamos el colector que sale de la depuradora de la ciudad muchos días nos encontramos con un agua verdosa, pues millones de algas microscópicas engordan con los nutrientes que se vierten al río. Hay que reconocerle al Ayuntamiento que hace años que la capital depura sus aguas residuales. Aunque no siempre tan bien como debiera.

En ASDEN solicitamos los análisis de los vertidos de la ciudad en 2001 y comprobamos que no se analizaba el fósforo, tal cual exige la ley. El fósforo es un marcador fundamental de eutrofización. Las algas tienen necesidad de 16 átomos de nitrógeno –que encuentran en gran cantidad- por cada átomo de fósforo. De modo que el fósforo es un factor limitante y, por muchos nutrientes que tenga el agua, si las algas no encuentran fósforo no pueden crecer, pero, si lo hay, crecen en abundancia. Hemos pedido ya dos veces al Ayuntamiento la información de los análisis de fósforo en los vertidos de 2003 pero, pasados todos los plazos, no nos contesta. ¿Exigirá a los municipios de Pinares que controlen la concentración de fósforo? ¿Lo exigirá la CHD?

En fin, que está muy mal que los municipios de la cabecera del Duero no traten sus aguas residuales y hace bien el Ayuntamiento de Soria en protestar, pero tampoco es muy correcto que no sepamos la concentración de fósforo de los vertidos de la capital, quizá porque es preferible no analizarla para no encontrar malos resultados. La ciudad también vierte lo suyo en el río del que tienen que beber más abajo: a veces no hay más que acercarse a ver el agua tratada que sale por el colector.

Como, por otra parte, las nuevas depuradoras de la zona de El Valle no funcionan nada bien, y Garray –donde se pretende poner esa ciudad que será ejemplo mundial de sostenibilidad- es una lamentable cloaca, mucho nos tememos que potabilizar el agua en Ribarroya para abastecer a la comarca de Las Vicarías tiene que ser muy problemático. Pero esa valoración la tenemos, de momento, sólo en proyecto. ¿Seguimos con Almazán, planta de tratamiento de purines incluida? Esta es, hoy por hoy, la realidad del río Duero, muy alejada del anuncio de la televisión, y esta es la realidad de la sostenibilidad soriana, muy alejada también de las trompetas triunfales.

Finalmente está el tema de los ganaderos. Dicen que ellos no tienen nada que ver con la eutrofización. Bueno, pues quizá muchos no. Pero si los excrementos de sus vacas alcanzan el río, y en algunos pueblos así pasa, que va la caca de la vaca por la alcantarilla, o si el ganado se baña en el embalse, y eso lo hemos visto unos cuantos y es muy bonito al atardecer, pues entonces sí. Responsabilidad de quien lo hace y más aún de la administración que se lo tolera.

 

 

Soria, 1 de febrero de 2005