EXPONE:

 

Que en la reunión mantenida el 16 de enero de 2004 entre miembros de la Junta Directiva de ASDEN y altos cargos de la CHD se aludió al tema de los vertidos de aguas residuales urbanas, señalando particularmente los que afectan a las áreas catalogadas como Zonas Sensibles, respecto a los que se recordó que:

 

·         De acuerdo con la resolución de 25 de mayo de 1998 (BOE nº 155 de 30/6/98) se considera Zona Sensible el “Río Duero (cabecera, embalse de la Cuerda del Pozo y tramo desde éste hasta Soria)”

·         De acuerdo con el Real Decreto nº 509/1996, de 15 de marzo (artículo 6.1) “los vertidos de las instalaciones de tratamiento de aguas residuales urbanas realizados en zonas sensibles deberán cumplir los requisitos que figuran en los cuadros 1 y 2 del anexo I de este Real Decreto” y (artículo 6.2) “los vertidos procedentes de instalaciones de tratamiento de aguas residuales urbanas que, sin realizarse directamente en zonas sensibles, contribuyan a la contaminación de dichas zonas, quedarán asimismo sujetos a lo dispuesto en el apartado anterior de este artículo”

·         Entendemos que está claro que cualquier vertido que se haga al río Duero o a cualquiera de sus afluentes antes de llegar a Soria capital, por debajo de 1500 metros de altitud, y habida cuenta del riesgo de eutrofización de las aguas del embalse de la Cuerda del Pozo, debe de cumplir los siguientes requisitos:

 

ü      DBO 5:      25 mg/l O2 o reducción del 70-90%

ü      DQO:      125 mg/l O2 o reducción del 75%

ü      Sólidos en suspensión:      35 mg/l o reducción del 90%

ü      Fósforo total:      2 mg/l o reducción del 80%

ü      Nitrógeno total:      15 mg/l o reducción del 70-80 %

 

·         Éste ha sido el criterio que la CHD ha seguido en autorizaciones de un vertido reciente, como el del camping de Vinuesa, con N/R: V-566-SO (salida nº 25980, de 2 de septiembre de 2002). Cuando se trata de proteger nuestro entorno lo lógico es aplicar cuando menos los mismos criterios a las administraciones locales que a las empresas particulares.

·         En ASDEN tenemos mucho interés por conocer las características de los vertidos de aguas residuales urbanas en la provincia, empezando por las Zonas Sensibles y Espacios Naturales, y más cuando el problema puede fomentar la aparición excesiva de cianobacterias  en aguas que deben potabilizarse para consumo humano. Estamos hablando además de ríos y riachuelos que con frecuencia sufren un acusado estiaje y reciben aguas residuales de poblaciones que multiplican su población en verano. Queremos tener por tanto la referencia legal de los requisitos que deben de cumplir dichos vertidos en Zonas Sensibles, y, si algunos son difíciles de cumplir, habrá que poner los medios para intentar acercarse al menos a los valores establecidos. Habrá que empezar a fomentar la responsabilidad de muchos ayuntamientos en este sentido, que actualmente es, en general, nula, en parte porque no existe la noción de que pueden ser controlados por la CHD.

·         La normativa para Zonas Sensibles (RD 509/1996) establece la periodicidad de los controles exigida para vertidos correspondientes a más de 2.000 habitantes-equivalente (anexo 3.B.2), en los que inicialmente se requieren 12 controles el primer año y cuatro en años sucesivos, si cumplen con las disposiciones establecidas. Puede entenderse que la periodicidad de los controles para poblaciones más pequeñas será la que determine la CHD que, en general y para este tipo de poblaciones, suele ser anual.

·         Se entiende que un vertido debe de cumplir, o al menos intentar cumplir, los requisitos establecidos en todo momento. El análisis de control que mejor puede indicar el buen funcionamiento de las ETAR es el que se hace en verano. Muchos de nuestros pueblos, y sobre todo en Zona Sensible, recogen en sus colectores aguas de arroyos que diluyen el vertido. Esto falsea los resultados, ya que se mezcla el vertido con agua limpia. Con ello se perjudica el rendimiento de la ETAR, porque el caudal excesivo de agua impide prácticamente el tratamiento biológico, que debe de ser lento. En verano se minimiza esta dilución y el rápido arrastre producido por el agua de los arroyos. Por otro lado el verano es crítico para exigir un tratamiento correcto del vertido ya que aumenta la carga contaminante debido al aumento de población y disminuye drásticamente el caudal del río. En resumen, creemos que es importante establecer que los análisis de control (tanto de los municipios, como de la propia CHD, y —por supuesto— los de ASDEN) se realicen en verano, puesto que lo que se trata es conseguir la buena calidad ambiental de las aguas de los arroyos y pequeños ríos de la cabecera del Duero y que los resultados no estén falseados por la dilución de las aguas residuales. Aplicando la ley del mínimo puede deducirse que una fuerte contaminación en verano será un factor limitante de la salud del río o arroyo, por mucho que en invierno bajen las aguas más limpias.

·         Resulta importante recalcar que los análisis se realicen en laboratorios debidamente acreditados específicamente para los parámetros que se analizan: Es decir, acreditados para el análisis concreto de DBO5, DQO, Sólidos en suspensión, Fósforo total y Nitrógeno total. Ya que nosotros hemos observado grandes discrepancias entre los resultados de nuestros análisis solicitados a laboratorios de calidad acreditada con los que se obtenían en los análisis de alguna empresa colaboradora.

·         De acuerdo con el artículo 9 del RD 509/1996 “las administraciones públicas, en el ámbito de sus respectivas competencias, efectuarán el seguimiento correspondiente y los controles periódicos precisos para garantizar el cumplimiento adecuado de las obligaciones establecidas” y “deberán elaborar y publicar cada dos años un informe de situación sobre el vertido de aguas residuales urbanas y fangos en sus respectivos ámbitos”. Además “se notificará a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Vivienda el resultado de la realización de los controles… y el informe de situación”. Entendemos que esto atañe directamente a los ayuntamientos.

 

Por todo lo anteriormente expuesto ASDEN SOLICITA:

 

  1. La confirmación por escrito de los requisitos que deben de cumplir para los parámetros DBO5, DQO, SS, P total y N total todas las aguas residuales urbanas que vierten a zonas sensibles.
  2. Que se nos informe sobre la periodicidad de los análisis que deben realizar los responsables de los vertidos, generalmente los municipios, por debajo de 2.000 habitantes-equivalente.
  3. Que se nos informe sobre si existen criterios o indicaciones para realizar los controles analíticos en época estival, al menos en poblaciones pequeñas.
  4. Que se nos informe sobre si los laboratorios que realizan los análisis del vertido deben estar obligatoriamente acreditados expresamente para las técnicas de los parámetros exigidos. O si es suficiente con los que realizan los laboratorios a veces no acreditados de empresas colaboradoras.
  5. Que se nos informe sobre si los ayuntamientos están obligados a realizar controles e informes, de acuerdo con el RD 509/1996, artículo 9.

 

 

 

 

 

 

 

Atentamente,

La Junta Directiva

Soria, 3 de marzo de 2004